Miguel Ponce aseguró, en «Máxima Mañana»,  que los enfrentamientos políticos entre Argentina y Brasil generan incertidumbre en los inversores y pueden retrasar decisiones económicas clave.

Miguel Ponce cuestionó la creciente tensión política entre el presidente argentino Javier Milei y el mandatario brasileño Lula da Silva, al considerar que estos enfrentamientos pueden afectar la llegada de inversiones y la confianza empresarial.

Durante la entrevista sostuvo que los mercados observan no sólo variables económicas, sino también señales políticas e institucionales. En ese sentido, remarcó que los inversores buscan previsibilidad, estabilidad y cooperación entre los principales socios regionales antes de comprometer recursos en proyectos de largo plazo.

Según explicó, las diferencias diplomáticas generan preocupación especialmente en Europa, donde empresas y organismos siguen de cerca la evolución del Mercosur y las oportunidades de inversión vinculadas a sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura.

Ponce sostuvo que cuando los principales socios de la región atraviesan períodos de confrontación política, las compañías suelen adoptar una postura de cautela. Esa situación puede traducirse en demoras para nuevos proyectos, financiamiento más costoso y menor dinamismo económico.

Para el especialista, Argentina necesita mantener una política exterior más orientada a los intereses productivos y comerciales, evitando que las diferencias ideológicas terminen afectando sectores clave de la economía nacional.