La cartera sanitaria nacional envió 20 mil dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla a Salta para inmunizar a las personas con mayor riesgo de exposición al brote detectado en el país vecino. Las acciones que se llevarán adelante apuntan a prevenir la reintroducción de esta enfermedad en nuestro país, en el que no se registran casos desde 2009.
El Ministerio de Salud de la Nación envió 20 mil vacunas adicionales de fiebre amarilla a Salta ante la confirmación de cuatro casos de fiebre amarilla en el departamento boliviano de Santa Cruz y un contagio adicional reportado en La Paz. El envío de estas dosis de refuerzo se realiza como parte de la estrategia de vacunación intensiva y escalonada acordada con la jurisdicción. El objetivo es fortalecer la inmunidad de la población con mayor riesgo de contagio y evitar el ingreso del virus en el territorio argentino.
Argentina no registra casos autóctonos de fiebre amarilla desde 2009, ni casos importados desde 2018. Durante la temporada actual se han estudiado 97 casos sospechosos, todos descartados por laboratorio. Sin embargo, la cercanía del brote con la ecorregión de las Yungas y el intenso flujo migratorio diario representan un riesgo de introducción del virus en el país. La zona de mayor vigilancia comprende los departamentos de Orán, San Martín y Santa Victoria, en la provincia de Salta.
A partir de las características observadas en los casos detectados en Bolivia, Nación y Salta definieron una estrategia de vacunación escalonada y focalizada en las localidades Aguaray, Aguas Blancas, Salvador Mazza, Los Toldos, Isla de Cañas y Mecoyita. Teniendo en cuenta que los casos se presentaron en población joven sin antecedentes comprobables de vacunación, la población objetivo comprende a trabajadores rurales y golondrinas, personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, de Parques Nacionales y Parques Provinciales, trabajadores de fronteras, zoonosis, vectores, de laboratorio y personas entre 20 y 59 años de las localidades de alto riesgo.
El Ministerio de Salud de la Nación tiene a su cargo el envío de las vacunas y la provincia de Salta será la encargada de coordinar los operativos de captación y vacunación de la población objetivo. Para definir la cantidad de dosis la cartera sanitaria nacional realizó un análisis de la población no vacunada de las localidades priorizadas. En el caso de Mecoyita, se incluyó al total de su población ya que la zona no formaba parte del Calendario previamente.
Argentina mantiene una vigilancia activa en humanos, primates y mosquitos en coordinación con los servicios provinciales y los laboratorios de la Red Nacional de Diagnóstico. Además de la vacunación, se llevan adelante acciones centradas en el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el monitoreo de síndromes febriles, y el control del mosquito Aedes aegypti en áreas urbanas y de vectores selváticos en zonas rurales. También se realizan mesas de trabajo junto a equipos locales y se capacita a las fuerzas de seguridad.
La vacuna contra la fiebre amarilla forma parte del Calendario Nacional de Vacunación y ofrece protección de por vida. El esquema comprende una dosis a los 18 meses de vida y un refuerzo a los 11 años para todas las personas que residen en zonas con riesgo de circulación viral: Formosa, Misiones, Corrientes, a los departamentos de Ledesma, Santa Bárbara, San Pedro y Valle Grande de la provincia de Jujuy, a los departamentos de General José de San Martín, Orán, Rivadavia, y Anta, de Salta y al departamento de Bermejo de la provincia del Chaco. En las jurisdicciones en donde no existe riesgo de transmisión, la vacunación se recomienda únicamente a viajeros que se dirijan a zonas con circulación comprobada o que lo requieran por exigencias del país de destino.
Cabe recordar que, en agosto del año pasado, la cartera sanitaria nacional definió priorizar la distribución de la vacuna contra la fiebre amarilla en las zonas con riesgo comprobado de circulación viral, con el objetivo de optimizar recursos y fortalecer la protección de las poblaciones más expuestas al ciclo selvático de transmisión. En este marco, la estrategia acordada con Salta apunta a reforzar las coberturas en áreas priorizadas, sostener una vigilancia epidemiológica activa y garantizar una respuesta oportuna y coordinada ante escenarios de riesgo sanitario en la región.










