El Gobierno nacional decidió apartar de su cargo a Carlos Frugoni, funcionario del Ministerio de Economía que había quedado en el centro de la polémica por no declarar propiedades en el exterior.
La medida se tomó luego de que salieran a la luz denuncias que señalaban que el ahora ex funcionario poseía varios departamentos en Estados Unidos que no figuraban en sus declaraciones juradas, lo que generó un fuerte impacto político dentro del oficialismo.
Frugoni, que se desempeñaba en un área clave vinculada a infraestructura, ya había reconocido irregularidades al admitir: “Cometí un error”, en relación a la omisión de esos bienes.
Las propiedades, ubicadas en Miami, tendrían valores que rondan entre los 180.000 y 230.000 dólares cada una y habrían sido adquiridas antes de asumir en la función pública, aunque no fueron informadas ante los organismos correspondientes.
El caso derivó en denuncias judiciales y abrió investigaciones sobre su patrimonio, en un contexto en el que el Gobierno ya venía siendo cuestionado por situaciones similares que involucran a otros funcionarios.
La salida de Frugoni se da así en medio de la presión política y mediática por el escándalo, en un intento del Ejecutivo de desactivar el conflicto y marcar una postura frente a las irregularidades detectadas.










