La Libertad Avanza intensificó las negociaciones en el Senado para reunir los votos necesarios que permitan aprobar la reforma de la Ley de Tierras, uno de los proyectos prioritarios para el Gobierno. Tras varios intentos fallidos, el oficialismo busca cerrar acuerdos con sectores dialoguistas de la oposición con la intención de llevar la iniciativa al recinto el próximo 6 de agosto.

Las conversaciones son encabezadas por la jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien aprovechó el receso parlamentario para mantener reuniones con senadores propios y de otros espacios políticos. El objetivo es asegurar los respaldos que no estuvieron disponibles en las sesiones anteriores, cuando la falta de consenso obligó a postergar el tratamiento del proyecto. 

La iniciativa forma parte del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada e incluye la eliminación de las restricciones que hoy limitan la compra de tierras por parte de ciudadanos y empresas extranjeras. Para el Gobierno, la modificación permitiría atraer inversiones y generar un marco jurídico más favorable para el desarrollo de nuevos emprendimientos productivos. 

Sin embargo, la propuesta continúa generando resistencia dentro de distintos bloques opositores, especialmente en sectores de la Unión Cívica Radical y del peronismo, que cuestionan la eliminación de los límites a la adquisición de tierras por extranjeros. Esa falta de consenso impidió que el oficialismo consiguiera la mayoría necesaria en las últimas sesiones. 

En la Casa Rosada consideran que la reforma es una pieza central de la agenda legislativa para el segundo semestre y confían en que las negociaciones de los próximos días permitan destrabar el proyecto. Además de la Ley de Tierras, el Gobierno busca avanzar con otras iniciativas vinculadas a la propiedad privada y a las reformas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei. 

El desenlace de las conversaciones será determinante para la sesión prevista para la próxima semana. Si el oficialismo logra consolidar los apoyos necesarios, intentará obtener la aprobación de una reforma que considera estratégica, aunque el escenario continúa abierto y las definiciones dependerán de las negociaciones voto a voto que se mantengan hasta el inicio del debate en el Senado.