La Cámara de Comercio de Salta advirtió que la caída de las ventas, sumada a la carga tributaria de Nación, Provincia y Municipio, está poniendo en riesgo la continuidad de muchos negocios.

La Cámara de Comercio de Salta expresó nuevamente su preocupación por la situación que atraviesa el sector comercial, marcado por la baja del consumo, la reducción de ingresos y el aumento de las dificultades para cumplir con las obligaciones fiscales.

El presidente de la entidad, Gustavo Herrera, señaló que los comerciantes deben afrontar el pago de impuestos incluso en períodos donde la actividad económica no logra sostenerse.

“Tenemos un socio que es el Estado, al que le tenemos que pagar nos vaya bien o nos vaya mal”, afirmó, al cuestionar el impacto de la presión tributaria sobre los pequeños y medianos comercios.

Herrera explicó que cuando las ventas disminuyen, muchos comerciantes comienzan a acumular atrasos con los organismos recaudadores y recurren a planes de financiación para regularizar su situación.

Sin embargo, advirtió que en algunos casos esas herramientas no alcanzan y se activan procesos de intimación que pueden derivar en medidas más severas. “Es automático, la digitalización también vino a complicar”, sostuvo.

Según detalló, una deuda acumulada puede terminar en embargos bancarios, una situación que profundiza la crisis financiera de los negocios y dificulta aún más su recuperación.

Reclamo por el esquema impositivo

Desde la Cámara anticiparon que el próximo 25 se realizará una reunión de presidentes de cámaras comerciales para elaborar un pedido formal dirigido al ministro del área, con propuestas para modificar el actual esquema tributario.

En el ámbito provincial, Herrera puso el foco en el impuesto a los Ingresos Brutos, al que consideró elevado y con un fuerte impacto sobre la actividad comercial.

También cuestionó la tasa municipal de higiene y seguridad, al señalar que debería estar vinculada a una prestación concreta del municipio. “La tasa no es un impuesto, es una tasa por algo que me tienen que dar”, expresó.

El dirigente sostuvo que el sistema actual genera una carga que afecta la rentabilidad de los comercios y, en algunos casos, desalienta la formalización de nuevas actividades.

Finalmente, planteó la necesidad de revisar el esquema tributario entre los distintos niveles del Estado para encontrar un equilibrio que permita sostener el empleo y la actividad comercial en Salta.