Un informe revela que la educación perdió protagonismo en la agenda pública. La economía, la inseguridad y la situación política encabezan las preocupaciones de la sociedad.

La educación ocupa un lugar cada vez más relegado entre las preocupaciones de los argentinos. Según un reciente informe elaborado por la organización Argentinos por la Educación, apenas el 5% de la población la menciona como uno de los principales problemas del país.

El dato ubica a la educación en el séptimo lugar del ranking de inquietudes sociales, muy por detrás de temas como la economía, la inseguridad, el desempleo, la situación política y la corrupción, que concentran gran parte de la atención ciudadana.

Una preocupación menor, pero con altos niveles de insatisfacción

Aunque la educación no aparece entre las principales urgencias para la mayoría de los argentinos, eso no significa que exista conformidad con el sistema educativo o con las políticas implementadas en el sector.

Distintos relevamientos muestran que la valoración de la gestión educativa continúa siendo moderada o baja, con niveles de aprobación que no logran consolidarse desde la pandemia.

El informe advierte que la pérdida de protagonismo de la educación en el debate público responde, en gran medida, a la acumulación de crisis económicas y sociales que afectan al país y desplazan otras problemáticas de largo plazo.

Una tendencia que se repite en América Latina

La situación no es exclusiva de Argentina. De acuerdo con datos del Latinobarómetro 2024, apenas el 3,4% de los latinoamericanos considera a la educación como el principal problema de sus países.

En la región, las preocupaciones vinculadas a la inseguridad, la inflación, el empleo y la situación económica dominan ampliamente la agenda pública.

Según el relevamiento, solo Brasil y Uruguay logran posicionar a la educación entre las cinco principales inquietudes de la ciudadanía.

Diferencias según edad, género e ingresos

El estudio también detectó variaciones en la percepción según distintos grupos sociales.

Las mujeres mencionan la educación con mayor frecuencia que los hombres, mientras que el interés por la temática aumenta entre las personas de 26 a 40 años y en los sectores de mayores ingresos.

Por el contrario, entre los grupos más afectados por problemas económicos inmediatos, la educación suele quedar relegada frente a otras preocupaciones consideradas más urgentes.

El desafío de volver a poner la educación en agenda

A pesar de su baja presencia entre las prioridades ciudadanas, especialistas en educación sostienen que recuperar la centralidad del tema resulta clave para el desarrollo del país.

Advierten que mejorar la calidad educativa y garantizar mayores oportunidades de aprendizaje son factores fundamentales para enfrentar desafíos estructurales vinculados al empleo, la productividad y la igualdad de oportunidades.

En ese contexto, remarcan que el hecho de que la educación no aparezca entre las principales preocupaciones no reduce la importancia estratégica que tiene para el futuro de la Argentina.