Las obras viales en Vaqueros, una de las intervenciones más esperadas del área metropolitana de Salta, volvieron a quedar en el centro de la escena, no solo por su avance sino también por una fuerte disputa política en torno a su autoría y financiamiento.

El proyecto incluye la construcción de nuevos puentes sobre el río Vaqueros y una circunvalación clave para descomprimir el tránsito en la ruta nacional 9, una zona históricamente afectada por embotellamientos y problemas de conectividad. Se trata de una obra largamente reclamada por vecinos durante más de 15 años, en busca de una solución definitiva al colapso vehicular en la zona.

En los últimos días, los trabajos mostraron avances importantes, como el izado de las vigas principales de uno de los puentes. Sin embargo, ese progreso reactivó una fuerte polémica entre distintos sectores políticos sobre quién impulsó realmente la obra.

Desde sectores vinculados al Gobierno nacional destacaron el rol de la gestión actual en la reactivación del proyecto, señalando que los trabajos avanzan gracias a fondos nacionales. En esa línea, referentes libertarios remarcaron que la obra comenzó a tomar ritmo en 2025 tras años de demoras.

Por otro lado, desde el oficialismo provincial y espacios aliados respondieron con críticas, asegurando que el proyecto fue licitado en 2021 y que su continuidad se logró gracias a gestiones locales para destrabar el financiamiento. También acusaron a dirigentes nacionales de “colgarse” políticamente de una obra ya encaminada.

Actualmente, la iniciativa tiene un costo estimado cercano a los 22 mil millones de pesos y es considerada una de las más relevantes en infraestructura vial para la región, tanto por su impacto en la circulación como en la seguridad.

Así, mientras los trabajos avanzan, la obra de Vaqueros se convirtió también en un nuevo foco de tensión política, reflejando la disputa entre Nación y Provincia en torno a la gestión de la obra pública.