El proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central ingresó este viernes al Congreso y comenzó formalmente su recorrido legislativo en la Cámara de Diputados. La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, es considerada una de las principales apuestas económicas del Gobierno y busca modificar el funcionamiento de la autoridad monetaria para reforzar su autonomía y limitar el financiamiento del Estado mediante emisión de dinero.
El texto fue presentado luego de la cadena nacional en la que el mandatario anunció los principales lineamientos de la reforma. A partir de ahora, el proyecto deberá ser girado a las comisiones correspondientes antes de iniciar su debate en el recinto de Diputados y, en caso de obtener media sanción, continuará su tratamiento en el Senado.
Entre los cambios centrales, la iniciativa establece que el Banco Central tendrá como único objetivo preservar el valor de la moneda. Además, prohíbe que la entidad financie al Tesoro Nacional mediante emisión monetaria y elimina la posibilidad de transferir utilidades contables al Gobierno para cubrir gastos públicos, una práctica que el oficialismo considera una de las causas estructurales de la inflación.
El proyecto también introduce modificaciones en el régimen de designación y remoción de las autoridades del Banco Central, con la intención de otorgar mayor estabilidad institucional e independencia respecto del Poder Ejecutivo. Según el Gobierno, estas medidas buscan brindar previsibilidad a la política monetaria y evitar cambios de rumbo ante cada transición presidencial.
Desde la Casa Rosada sostienen que la reforma forma parte de un paquete más amplio de transformaciones económicas orientadas a consolidar el equilibrio fiscal y reducir la inflación de manera permanente. En ese marco, el Ejecutivo buscará construir los acuerdos políticos necesarios para lograr la aprobación de la iniciativa en ambas cámaras del Congreso.
El tratamiento parlamentario se presenta como uno de los principales desafíos legislativos del oficialismo durante el segundo semestre del año. La aprobación del proyecto requerirá mayorías en Diputados y el Senado, donde el Gobierno deberá negociar con distintos bloques para reunir los votos necesarios y avanzar con una de las reformas que considera clave para su programa económico.











