La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) volvió a ajustar sus previsiones para la Argentina y redujo la estimación de crecimiento económico para 2026. El organismo advirtió que la actividad avanzará a un ritmo menor al esperado anteriormente debido a un contexto internacional más complejo y a la persistencia de desafíos económicos internos.
Según las nuevas proyecciones, la economía argentina crecería alrededor de 3% durante 2026, por debajo de estimaciones previas que ubicaban la expansión por encima de ese nivel. A pesar del recorte, la OCDE mantiene una visión positiva respecto de la continuidad de la recuperación económica iniciada tras la recesión de años anteriores.
En cuanto a la inflación, el organismo prevé que continúe desacelerándose, aunque a un ritmo más lento de lo esperado. Las estimaciones ubican la suba de precios de 2026 por encima de las previsiones anteriores, reflejando las dificultades para consolidar una baja sostenida del índice inflacionario.
La OCDE señaló además que la evolución de la inflación dependerá de factores como la política cambiaria, la dinámica salarial, los precios internacionales y la capacidad del Gobierno para sostener el equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica.
El informe se suma a otras revisiones realizadas recientemente por organismos internacionales y consultoras privadas, que también corrigieron a la baja las expectativas de crecimiento y elevaron las proyecciones de inflación para la economía argentina durante 2026.
Pese a estos ajustes, la OCDE considera que Argentina mantendrá una trayectoria de crecimiento positivo en los próximos años, impulsada por inversiones, exportaciones y sectores estratégicos como energía y minería, aunque advierte que persisten riesgos asociados al escenario global y a la evolución de las variables internas.










