La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a tomar distancia del Gobierno nacional al mantener una reunión con la jueza federal Ana María Michelli, cuya designación se encuentra envuelta en una fuerte controversia política.
El encuentro se produjo en un contexto de tensión entre Villarruel y la Casa Rosada, ya que el Poder Ejecutivo busca frenar el nombramiento de la magistrada. La reunión generó nuevas especulaciones sobre las diferencias existentes entre la vicepresidenta y el entorno más cercano al presidente Javier Milei.
Desde el entorno de Villarruel minimizaron la polémica y aseguraron que la vicepresidenta mantiene encuentros habituales con jueces, magistrados y representantes de distintos poderes del Estado. “Es una conducta normal y forma parte de sus funciones institucionales”, señalaron fuentes cercanas a la titular del Senado.
Sin embargo, el gesto fue interpretado por algunos sectores políticos como una nueva señal de autonomía respecto del Gobierno nacional. En los últimos meses, Villarruel protagonizó distintos episodios que evidenciaron diferencias con la estrategia política impulsada desde la Casa Rosada.
La situación se suma a una serie de desencuentros que marcaron la relación entre la vicepresidenta y el oficialismo, alimentando las versiones sobre una creciente distancia dentro de la fórmula presidencial.
Mientras tanto, el debate por la situación de la jueza Michelli continúa abierto y podría derivar en nuevos capítulos de tensión entre el Gobierno y distintos sectores del Poder Judicial.










