Vélez derrotó 2-1 a Boca en el Estadio José Amalfitani por la cuarta fecha del Grupo A del Torneo Apertura 2026, en una noche donde Matías Pellegrini fue la gran figura con un doblete decisivo. El equipo de Guillermo Barros Schelotto, que llegaba con siete puntos sobre nueve posibles, aprovechó su momento en el complemento para golpear dos veces y sostenerse entre los protagonistas del campeonato.
El Xeneize, que venía de dos triunfos y una caída ante Estudiantes, comenzó mejor el partido: dominó los primeros minutos, plantó a Miguel Merentiel entre los centrales y generó superioridad con tres mediapuntas. Sin embargo, el empuje de Tobías Andrada equilibró el trámite y el primer tiempo se volvió friccionado, con pocas situaciones claras. Florián Monzón tuvo dos chances, pero la falta de puntería mantuvo el 0-0 hasta el descanso.
En el complemento, el Fortín salió con otra energía. Diego Valdés, más libre y participativo, avisó con una jugada individual que casi termina en golazo. Y pocos minutos después, el chileno envió el centro que Pellegrini transformó en el 1-0. La sociedad volvió a aparecer enseguida: Valdés filtró un pase perfecto y el ex Estudiantes definió con clase para el 2-0. Una ráfaga letal que dejó sin respuestas al equipo de Claudio Ubeda.
Boca se desordenó, no encontró soluciones en los cambios y encima sufrió la lesión de Juan Barinaga, otro golpe en un inicio de año marcado por la enfermería llena. Cuando el partido se moría, a los 45′, Iker Zufiaurre sacó un derechazo espectacular desde la puerta del área para clavarla en el ángulo izquierdo de Álvaro Montero y decorar el resultado.
La derrota dejó una preocupación clara para Ubeda: cuando Leandro Paredes es bien controlado, el equipo se queda sin conductor. El volante no encontró espacios y nadie logró asumir el rol creativo que él suele manejar con naturalidad. Vélez, en cambio, se llevó una victoria que lo afirma y lo ilusiona.











