El exministro de Producción José Ignacio de Mendiguren anticipó que analiza denunciar al presidente Javier Milei por haberlo tratado de «ladrón» durante un cruce ocurrido en la Exposición Rural de Palermo. El dirigente del Frente Renovador sostuvo que las acusaciones fueron «infundadas», aseguró que nunca tuvo causas judiciales por su gestión y advirtió que naturalizar ese tipo de agravios desde la máxima autoridad del país representa un riesgo para la institucionalidad.

El episodio ocurrió mientras Milei brindaba una entrevista en el predio de La Rural. Al advertir que De Mendiguren caminaba por el lugar, el Presidente interrumpió la conversación, lo señaló y lo acusó de haber «arruinado el país» junto al gobierno de Eduardo Duhalde. Luego redobló la crítica al llamarlo «ladrón», en un hecho que rápidamente generó repercusiones en el ámbito político. 

En declaraciones radiales, el exfuncionario calificó las expresiones de Milei como «injurias sin pruebas» y remarcó que jamás enfrentó denuncias o procesos judiciales vinculados a su paso por la función pública. «Me molesta porque no tuve ni una causa ni una demanda. Esto está desencajado», afirmó, al tiempo que cuestionó el tono utilizado por el mandatario. 

De Mendiguren explicó que evalúa iniciar acciones legales no solo por una cuestión personal, sino también para defender el funcionamiento institucional. «Lo estoy pensando. Si nos acostumbramos a que esto pase a ser normal, que un Presidente pueda agredir de esta forma, absolutamente infundada, no es un buen camino para la Argentina», sostuvo. Además, consideró que ese tipo de declaraciones desplazan el debate sobre los problemas de fondo del país y contribuyen a profundizar la confrontación política. 

El exministro también cuestionó que el jefe de Estado recurra a descalificaciones personales en lugar de discutir ideas y políticas públicas. Aseguró que el país atraviesa una oportunidad para debatir proyectos de desarrollo y lamentó que el discurso presidencial esté marcado por agravios. «Que el Presidente llame a la violencia no cierra por ningún lado para la Argentina», expresó, al insistir en que tiene la conciencia tranquila y que las acusaciones carecen de sustento. 

Tras el episodio, distintos dirigentes del Frente Renovador respaldaron a De Mendiguren y cuestionaron las expresiones del Presidente, mientras que desde el oficialismo no hubo aclaraciones sobre lo ocurrido. El cruce se suma a una serie de enfrentamientos verbales protagonizados por Milei con dirigentes de la oposición, en medio de un clima político cada vez más polarizado.