Gino Dimatteo, convencional constituyente por parte de LLA, adelantó cuáles serán los lineamientos centrales que buscará incorporar en la reforma parcial de la Carta Orgánica Municipal, un proceso que comenzará en marzo y que, según el espacio, debe actualizar una normativa que “quedó anclada en 1988”.
El bloque sostiene que la Carta vigente no contempla conceptos esenciales para el funcionamiento moderno del Estado municipal, especialmente en materia de transparencia, digitalización, control independiente y acceso ciudadano a la información pública. La fuerza política plantea que el municipio debe avanzar hacia un modelo de gobierno abierto, donde los vecinos puedan conocer en qué se gastan los recursos y qué bienes posee la ciudad.
Un municipio menos burocrático y más facilitador
Desde el espacio remarcan que la Carta Orgánica actual concibe al municipio como un prestador de servicios, mientras que la propuesta de reforma apunta a transformarlo en un municipio facilitador, que reduzca trabas para quienes quieren emprender, abrir una pyme o realizar trámites sin caer en laberintos administrativos.
Entre los cambios que impulsarán se destacan:
• Digitalización obligatoria de documentos públicos.
• Publicación de un stock de bienes municipales, siguiendo modelos internacionales.
• Simplificación de trámites y reducción de burocracia.
• Acceso ciudadano a información sobre gastos, bienes y servicios.
Fortalecimiento del control y jerarquización de la función pública
La Libertad Avanza también propone modificar el funcionamiento del Tribunal de Cuentas, inspirándose en modelos que promueven organismos técnicos, independientes y sin vínculos partidarios. Además, impulsarán la idoneidad como principio rector, con concursos de oposición y antecedentes para el ingreso a la administración pública y requisitos más estrictos para cargos electivos, como exigir secundario completo para ser concejal.
Participación ciudadana y nuevos derechos
El espacio asegura que durante el año pasado mantuvo reuniones con centros vecinales y organizaciones civiles para escuchar demandas, y que la convención debe ser “una caja de resonancia” de esas voces.
En cuanto a contenidos, la reforma incluirá derechos ambientales, alineados con la Constitución Nacional, y la incorporación de criterios vinculados a la tecnología, ausentes en la Carta de 1988.










