El Gobierno nacional avanza en la privatización del sistema ferroviario de cargas y ya definió qué hará con los fondos que obtenga del proceso, en el marco de su estrategia para reducir la participación del Estado en empresas públicas.
Según lo dispuesto, el dinero que se genere principalmente por la venta del material rodante del Belgrano Cargas será destinado a un fideicomiso específico para financiar obras de infraestructura, especialmente vinculadas al sistema ferroviario y vial.
La medida forma parte de un esquema más amplio que contempla la desintegración de la empresa en distintas unidades de negocio. Mientras que locomotoras y vagones serán subastados, las vías y otros activos serán concesionados a operadores privados mediante licitaciones.
De esta manera, el objetivo oficial es que los recursos obtenidos no se destinen al gasto corriente, sino a obras que mejoren la infraestructura y la competitividad del transporte de cargas en el país.
Además, el plan busca atraer inversiones privadas y modernizar el sistema ferroviario, en un contexto en el que el Gobierno considera que el esquema actual es ineficiente y deficitario.
En este escenario, la privatización del Belgrano Cargas se convierte en una de las principales apuestas del Ejecutivo para reordenar el sistema logístico y generar ingresos que luego sean reinvertidos en obras estratégicas.










