El pasado del jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a quedar bajo la lupa tras revelarse su vínculo con una empresa de reparto que presentaba características irregulares y conexiones polémicas.

Según la investigación, antes de asumir un rol central en el Gobierno, Adorni participó en la creación de un sindicato de repartidores cuando trabajaba en el rubro tipo Rappi. Para ello, declaró estar vinculado a una empresa que, con el tiempo, fue señalada como una “fantasma”, ya que no tenía actividad comprobable ni estructura visible.

El dato más controvertido es que dicha firma estaba asociada a personas que habían sido procesadas por causas vinculadas al narcotráfico. De acuerdo con el informe, uno de sus fundadores incluso había estado detenido por este tipo de delitos, lo que suma gravedad al contexto en el que se desarrolló esa actividad.

En ese momento, Adorni ya tenía presencia mediática como panelista, pero al mismo tiempo figuraba formalmente trabajando en esta empresa, lo que generó cuestionamientos sobre la veracidad de su actividad laboral declarada.

El caso vuelve a poner en discusión los antecedentes del funcionario y su trayectoria previa a la función pública, en medio de un clima político atravesado por denuncias y polémicas que involucran a distintos integrantes del Gobierno.