El Gobierno nacional busca recuperar la iniciativa política luego de semanas marcadas por denuncias y tensiones internas, y apuesta a una estrategia que combina comunicación y actividad legislativa para retomar el control de la agenda.

En ese marco, en la Casa Rosada consideran que la reciente presentación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el Congreso fue un punto de inflexión. La exposición es vista como una “bisagra” que permitiría dejar atrás el impacto de las polémicas y avanzar hacia una etapa con menor conflictividad.

Uno de los ejes centrales será la reactivación de las conferencias de prensa, que volverían tras varias semanas sin contacto directo con los periodistas. Sin embargo, desde el oficialismo anticipan que el funcionario evitará responder preguntas vinculadas a su situación patrimonial y a las investigaciones judiciales en curso.

En paralelo, el Ejecutivo también apuesta a recuperar protagonismo a través del Congreso, con el impulso de una agenda legislativa que incluye varios proyectos clave. Entre ellos se destacan iniciativas vinculadas a la reforma electoral, con foco en eliminar las PASO, además de cambios en áreas como salud mental, propiedad privada y el sistema de pensiones por invalidez.

Dentro del Gobierno reconocen que en los últimos meses “se perdió el control de la agenda” y la iniciativa política, en gran parte por el impacto de las denuncias mediáticas y judiciales. Por eso, la estrategia ahora apunta a reposicionarse tanto en el plano comunicacional como en el legislativo.

Con este doble movimiento, el oficialismo busca dejar atrás el período de crisis y recuperar protagonismo en la escena política nacional.