Washington alberga una nueva ronda de diálogo entre ambos países mientras persisten los ataques en la frontera y crece la presión internacional para sostener el alto el fuego.

Representantes de Israel y Líbano retomaron este martes las conversaciones de paz en Washington en un nuevo intento por consolidar el alto el fuego vigente desde abril y evitar una nueva escalada del conflicto en la región.

La cuarta ronda de negociaciones, impulsada por Estados Unidos, reúne a delegaciones encabezadas por el embajador israelí Yechiel Leiter y la representante libanesa Nada Hamadeh. Los encuentros cuentan con la participación de funcionarios del Departamento de Estado y se desarrollarán durante dos jornadas.

Se trata del contacto diplomático de más alto nivel entre ambos países en más de tres décadas y de la cuarta instancia de diálogo celebrada en la capital estadounidense desde el pasado 14 de abril.

Las negociaciones avanzan mientras continúan los ataques

Pese a los esfuerzos diplomáticos, la situación sobre el terreno continúa siendo frágil. Durante la madrugada del martes se registraron nuevos intercambios de fuego entre el Ejército israelí y la milicia chiita Hizbulá, con lanzamientos de proyectiles y ataques aéreos en distintos sectores de la frontera.

Desde Israel sostienen que sus operaciones responden a agresiones previas del grupo armado libanés. Sin embargo, los incidentes vuelven a poner en duda la estabilidad del cese de hostilidades alcanzado semanas atrás.

Hizbulá no participa directamente en las conversaciones oficiales, aunque su papel resulta determinante para cualquier acuerdo duradero debido a su influencia política y militar en el sur del Líbano.

Trump busca sostener el alto el fuego

En paralelo a las negociaciones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró haber intervenido para favorecer un entendimiento entre las partes y evitar una nueva escalada militar.

Según trascendió, el mandatario mantuvo contactos con dirigentes de la región con el objetivo de que Hizbulá suspenda los ataques y que Israel reduzca sus operaciones en áreas cercanas a Beirut.

Desde la representación diplomática libanesa en Washington afirmaron que Hizbulá aceptó una propuesta estadounidense para avanzar hacia un alto el fuego mutuo. No obstante, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró que continuará actuando contra lo que calificó como «objetivos terroristas» si persisten las agresiones contra territorio israelí.

El rol clave de Estados Unidos

La administración estadounidense intenta preservar el proceso de diálogo mientras también mantiene contactos diplomáticos con Irán para reducir las tensiones regionales.

La reciente suspensión de conversaciones entre Washington y Teherán complicó ese escenario y aumentó la importancia de las negociaciones entre Israel y Líbano como una vía para contener la violencia en Medio Oriente.

Analistas internacionales coinciden en que el éxito de estas conversaciones dependerá no solo de los acuerdos alcanzados en la mesa diplomática, sino también de la voluntad de los actores involucrados para respetar los compromisos asumidos y evitar nuevos enfrentamientos en la frontera.

La ronda de Washington representa, por ahora, uno de los principales esfuerzos internacionales para impedir que el conflicto vuelva a escalar en una región marcada por décadas de tensiones.