A once años de la histórica primera movilización de Ni Una Menos, cientos de personas volvieron a concentrarse en la ciudad de Salta para reclamar el fin de la violencia de género, exigir justicia por las víctimas de femicidios y denunciar la falta de respuestas estatales frente a una problemática que continúa afectando a miles de mujeres y diversidades en todo el país. La marcha recorrió las principales calles del centro salteño y culminó frente a la Legislatura provincial con actos, intervenciones artísticas y lectura de documentos. 

La convocatoria reunió a organizaciones feministas, agrupaciones sociales, sindicatos, estudiantes, familiares de víctimas y ciudadanos que se sumaron para visibilizar la problemática. Durante la jornada se escucharon consignas contra los femicidios, los abusos sexuales, las desapariciones de mujeres y las distintas formas de violencia que continúan registrándose en la provincia y el resto del país.

Uno de los principales reclamos estuvo dirigido a los gobiernos nacional y provincial por la reducción de programas y recursos destinados a la prevención, asistencia y acompañamiento de víctimas. Las organizaciones participantes advirtieron que la situación se agravó en los últimos meses y expresaron preocupación por el debilitamiento de políticas públicas vinculadas a género y diversidad.

Las manifestantes denunciaron demoras en las investigaciones, falta de protección para mujeres en situación de riesgo y dificultades para acceder a respuestas rápidas frente a denuncias por violencia. En ese sentido, reclamaron mayor capacitación y compromiso de los distintos organismos responsables de intervenir en estos casos.

Durante el acto central se realizó una emotiva intervención para recordar a las víctimas de femicidios. Familiares y allegados mencionaron los nombres de mujeres asesinadas y renovaron el pedido de justicia. El homenaje estuvo acompañado por carteles, fotografías y mensajes que recordaron historias de vida atravesadas por la violencia machista.

La movilización se desarrolló en un contexto marcado por recientes casos que generaron conmoción social en distintas provincias y reavivaron el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección. Para las organizaciones convocantes, la masiva participación demostró que el reclamo continúa vigente y que aún existen deudas pendientes en materia de igualdad y derechos.

Las actividades por Ni Una Menos también se replicaron en otras ciudades argentinas, donde miles de personas volvieron a ocupar las calles para exigir una sociedad libre de violencias y reafirmar una consigna que, más de una década después de su nacimiento, sigue movilizando a amplios sectores de la sociedad.