Ángel Romero dio este martes el paso final para transformarse oficialmente en nuevo jugador de Boca Juniors. El mediocampista ofensivo paraguayo, de 33 años, arribó al país en las últimas horas y se sometió a la revisión médica en el centro Genea, instancia previa a la firma de su contrato con la institución de La Ribera.
El futbolista llega en condición de libre tras su salida de Corinthians, donde fue una pieza frecuente durante la temporada 2025 y acumuló más de 50 partidos oficiales. En Boca rubricará un vínculo por un año, con opción de extenderlo por otra temporada, convirtiéndose así en el primer refuerzo del ciclo 2026.
Antes de viajar, Romero había expresado su entusiasmo por la oportunidad: “Viniendo el llamado de Román, seduce mucho jugar en Boca”, afirmó, al tiempo que reveló que Juan Román Riquelme se comunicó primero con su hermano Óscar, quien ya tuvo un paso por el club. “Estuve en un club muy popular y llego a uno de los más grandes del mundo”, agregó.
Tras casi un mes sin competencia, el paraguayo buscará ponerse rápidamente a punto desde lo físico. Además, tiene un objetivo personal claro: volver a ser considerado por Gustavo Alfaro para la selección de Paraguay de cara al Mundial 2026. “Hablé con Alfaro antes de tomar la decisión. Siempre está el contacto”, reconoció.
Con el Torneo Apertura ya en marcha y luego del debut con triunfo ante Deportivo Riestra, el entrenador Claudio Úbeda aguarda la habilitación definitiva para sumarlo a los entrenamientos. Aunque es poco probable que debute de inmediato ante Estudiantes de La Plata, en Boca celebran haber asegurado a su primera incorporación y confían en que Romero aporte experiencia, jerarquía y gol a un plantel que apunta a ser protagonista en todas las competencias.










