El Gobierno nacional decidió restringir el acceso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada, en una medida que no tiene antecedentes recientes y que se da en medio de un clima de fuerte tensión con los medios de comunicación.

Según fuentes oficiales, la decisión incluye la anulación de las acreditaciones vigentes y la eliminación del sistema de ingreso biométrico, lo que impide el acceso de la prensa a la sede del Ejecutivo hasta nuevo aviso.

Desde el Gobierno argumentaron que la medida responde a la investigación por un presunto caso de espionaje vinculado a la difusión de imágenes grabadas dentro del edificio, lo que derivó incluso en una denuncia penal contra periodistas de un canal de televisión.

“Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, indicaron fuentes oficiales.

En ese mismo sentido, agregaron: “Se dejó sin efecto la prórroga de la acreditación 2025, y hasta que no se esclarezca el tema de los videos, no se va a permitir el ingreso a ningún periodista”.

La medida generó fuerte repercusión en el ámbito político y periodístico, ya que implica el cierre total del acceso a la sala de prensa de la sede gubernamental, un espacio que históricamente se mantuvo abierto incluso en contextos de crisis institucional.