El inicio de marzo llegó con un volumen de lluvia que tomó por sorpresa a la ciudad de Salta. En solo diez días, el acumulado alcanzó los 93 milímetros, una cifra que prácticamente iguala los 99 milímetros registrados durante todo marzo del año pasado. El dato se acerca además a la media histórica de 107,4 milímetros, lo que marca un comienzo de mes inusualmente húmedo.

Las precipitaciones, sin embargo, no se distribuyeron de manera uniforme. Mientras en la zona del aeropuerto los registros fueron moderados, otros sectores de la ciudad reportaron valores mucho más altos, con diferencias que superaron los 40 milímetros en algunos casos.

Este comportamiento responde a dos factores clave. Por un lado, la influencia de la llamada “alta boliviana”, un sistema que favorece la nubosidad y mantiene a raya las temperaturas extremas. Por otro, el impacto del fenómeno La Niña, asociado al enfriamiento del Pacífico y conocido por generar lluvias ligeramente superiores al promedio en el Valle de Lerma durante marzo, abril y mayo.

Con el mes recién iniciado y un escenario climático activo, las próximas semanas podrían mantener esta tendencia y dejar un marzo más lluvioso de lo habitual en la región.