La nueva orden ejecutiva establece evaluaciones de seguridad para modelos avanzados de IA y busca reforzar la protección de infraestructuras críticas en Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva destinada a fortalecer el monitoreo de los riesgos asociados a la inteligencia artificial (IA), especialmente aquellos que puedan afectar la seguridad nacional y las infraestructuras estratégicas del país.

La medida establece un sistema de evaluación previa para los modelos de inteligencia artificial más avanzados antes de su lanzamiento público, en medio de la creciente preocupación global por el impacto de estas tecnologías en áreas sensibles como la ciberseguridad, la defensa y los servicios esenciales.

Evaluación de riesgos en un plazo de 30 días

Según informó la Casa Blanca, la normativa exige que las agencias federales analicen posibles amenazas derivadas de nuevos desarrollos de IA dentro de un plazo máximo de 30 días antes de que estos sistemas sean puestos a disposición del público.

El objetivo es identificar riesgos potenciales que puedan comprometer infraestructuras críticas, sistemas gubernamentales o redes estratégicas, al tiempo que se fortalecen las capacidades de defensa frente a amenazas cibernéticas.

La iniciativa surge en un contexto de fuerte competencia tecnológica internacional, particularmente entre Estados Unidos y China, por el liderazgo en el desarrollo de inteligencia artificial.

Cooperación voluntaria con las empresas tecnológicas

Uno de los aspectos centrales del decreto es que la participación de las compañías tecnológicas será voluntaria. El Gobierno estadounidense aclaró que no implementará controles obligatorios sobre todos los desarrollos de IA, al considerar que una regulación excesiva podría limitar la innovación y afectar la competitividad del sector.

Bajo este esquema, laboratorios y empresas líderes podrán compartir información sobre sus modelos más avanzados para facilitar la identificación de riesgos y mejorar los mecanismos de protección de infraestructuras estratégicas.

Entre las compañías que podrían colaborar en este proceso se encuentran OpenAI, Google y Anthropic, algunas de las firmas más influyentes en el desarrollo de inteligencia artificial a nivel mundial.

Seguridad e innovación, el desafío de la nueva era tecnológica

La decisión de Trump llega en un momento en que la inteligencia artificial avanza a gran velocidad y genera debates sobre sus implicancias en la economía, el empleo, la seguridad y la defensa.

Desde la administración estadounidense sostienen que la nueva política busca encontrar un equilibrio entre el impulso a la innovación tecnológica y la necesidad de prevenir posibles amenazas derivadas del uso de sistemas cada vez más sofisticados.

Con esta orden ejecutiva, Estados Unidos da un nuevo paso en la construcción de un marco de supervisión para la inteligencia artificial, una tecnología que ya ocupa un lugar central en la agenda política, económica y estratégica global.