El fiscal especializado en narcocriminalidad fue nombrado por decreto como nuevo presidente de la Unidad de Información Financiera. También se aceptó la renuncia del vicepresidente del organismo.

El Gobierno nacional oficializó la designación de Matías Álvarez como nuevo titular de la Unidad de Información Financiera mediante el Decreto 291/2026, publicado en el Boletín Oficial.

La UIF es el organismo encargado de analizar, prevenir y combatir delitos vinculados al lavado de activos, la financiación del terrorismo y otras operaciones económicas ilegales.

Perfil del nuevo titular

Álvarez, abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires con Diploma de Honor, se desempeñaba hasta ahora como fiscal federal coadyuvante en la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), donde desarrolló tareas vinculadas a la lucha contra estructuras económicas del crimen organizado.

La designación lleva la firma del presidente Javier Milei y del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien destacó su perfil técnico y lo calificó como un funcionario “intachable”.

Respaldo institucional y participación pública

Según informó el Ministerio de Justicia, durante el proceso de evaluación pública no se registraron impugnaciones ni observaciones negativas contra su candidatura.

Además, la postulación recibió 123 adhesiones de cámaras empresariales, organismos académicos, entidades profesionales y organizaciones vinculadas a la transparencia, en lo que el Ejecutivo definió como un respaldo institucional inédito.

Renuncia en la vicepresidencia

En paralelo, el Decreto 290/2026 formalizó la renuncia de Santiago González Rodríguez a la vicepresidencia de la UIF, completando así la reestructuración de la cúpula del organismo.

Nuevo desafío

Con este cambio, el Gobierno busca fortalecer la conducción de la UIF en un contexto de mayores exigencias nacionales e internacionales en materia de prevención financiera.

Álvarez deberá ahora asumir formalmente y coordinar acciones con organismos locales y entidades internacionales para sostener estándares regulatorios y de control.