El Gobierno nacional avanza en un nuevo esquema para profundizar el ajuste del gasto público en los ministerios, con el objetivo de sostener el superávit fiscal y cumplir con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.
La iniciativa, impulsada desde la Jefatura de Gabinete en conjunto con el Ministerio de Economía, se formalizará en los próximos días a través de una decisión administrativa que establecerá cómo deberán manejar los organismos sus ingresos y egresos.
En ese marco, el Ejecutivo ya definió nuevas pautas de ajuste: un recorte adicional del 2% en el gasto corriente y del 20% en el gasto de capital, es decir, en áreas como obra pública o inversión. Según fuentes oficiales, varios ministerios ya presentaron planes para adecuarse a estas metas.
Uno de los puntos clave del esquema es que, pese a la reducción del gasto, no se prevé avanzar con recortes en el empleo público, lo que obliga a los organismos a reorganizar sus partidas y priorizar programas.
El trasfondo de esta medida es la necesidad de mantener el equilibrio fiscal, considerado central dentro del programa económico del Gobierno y también una exigencia del acuerdo con el FMI, que fija como meta un superávit primario cercano al 2,2% del PBI para este año, aunque con márgenes de flexibilización.
En este contexto, el plan de ajuste en los ministerios se vuelve una pieza clave de la estrategia oficial para sostener la estabilidad económica y garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales.










