El gremio docente ADIUNSa cuestionó con dureza el mensaje enviado por el Gobierno nacional a las universidades y lo calificó como una señal de presión en medio del conflicto salarial y presupuestario.

La polémica surge a partir de una nota oficial remitida a los rectores de las universidades públicas, en la que se solicita información detallada sobre las medidas adoptadas para garantizar la continuidad de las clases en un contexto de paro docente. En ese documento también se establece un plazo de 48 horas para responder y se advierte sobre posibles consecuencias en la asignación de recursos.

Desde el sindicato señalaron que el tono del mensaje es preocupante y lo interpretaron como un intento de condicionamiento. En ese sentido, afirmaron que se trata de “un mensaje muy violento, prácticamente un apriete”, al considerar que pone en riesgo principios como la autonomía universitaria y el derecho a huelga.

Además, remarcaron que el reclamo docente se da en el marco del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y cuestionaron que el Gobierno exija garantizar la actividad académica cuando, según sostienen, no asegura los recursos necesarios para el funcionamiento del sistema.

En el mismo comunicado, también advirtieron que la nota oficial abre la puerta a sanciones o recortes presupuestarios en caso de no cumplir con lo solicitado, lo que profundiza la tensión entre las universidades y el Ejecutivo.

El conflicto universitario continúa escalando en todo el país, con medidas de fuerza, movilizaciones y un creciente cruce entre el Gobierno y los gremios docentes, que anticipan nuevas acciones si no hay respuestas a sus reclamos.