La despedida pública de Indio Solari se convirtió en uno de los homenajes más multitudinarios de la historia reciente argentina. Según estimaciones de la organización y autoridades provinciales, alrededor de un millón de personas pasaron por el Microestadio Gatica de Villa Domínico, en Avellaneda, entre el domingo y la madrugada del lunes para darle el último adiós al histórico músico y exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El velatorio comenzó durante la mañana del domingo y se extendió durante aproximadamente 18 horas ininterrumpidas. Desde las primeras horas, miles de fanáticos llegaron desde distintos puntos del país para despedir al artista, fallecido a los 77 años. La convocatoria fue creciendo con el paso de la jornada hasta generar filas que superaron los ocho kilómetros de extensión y más de 50 cuadras para ingresar al predio.
La ceremonia estuvo marcada por una profunda emoción. Muchos asistentes llevaron flores, banderas, remeras y recuerdos vinculados a la trayectoria del músico. Aplausos, canciones, lágrimas y mensajes de agradecimiento acompañaron el paso constante de personas frente al féretro, en una despedida que reflejó el enorme impacto cultural que Solari tuvo en varias generaciones de argentinos.
La organización decidió mantener el ingreso de manera continua para evitar aglomeraciones y permitir que la mayor cantidad posible de personas pudiera participar del homenaje. A pesar de las largas esperas, el operativo se desarrolló sin incidentes de gravedad y contó con la colaboración de voluntarios, personal de seguridad y equipos sanitarios.
La muerte del Indio Solari generó una masiva conmoción en todo el país. Además del velatorio, durante los días previos se realizaron homenajes espontáneos en distintos puntos de Argentina, donde miles de seguidores se reunieron para cantar sus canciones y recordar a una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional.










