El presidente de la Cámara de Comercio, Gustavo Herrera, alertó sobre la caída de ventas, el peso de los impuestos y el riesgo de no poder afrontar salarios y aguinaldos.

El sector comercial de Salta atraviesa un escenario crítico marcado por la caída del consumo, el aumento de costos y la presión impositiva. Así lo advirtió Gustavo Herrera, presidente de la Cámara de Comercio e Industria local, durante su participación en el programa Sin Vueltas.

“El comercio está pasando una emergencia”, afirmó el dirigente, al describir una situación generalizada entre los comerciantes. Según explicó, los negocios enfrentan subas en alquileres, incrementos impositivos y, principalmente, una fuerte retracción en las ventas.

Herrera atribuyó la caída del consumo a un cambio en los hábitos de compra, condicionado por la pérdida de poder adquisitivo. “Si no hay plata en la calle, no hay venta, y si no hay venta no se pueden pagar los sueldos”, sintetizó. En ese sentido, remarcó la brecha entre la inflación —que ubicó en torno al 4% en la región— y las paritarias, que apenas rondan el 1%.

La preocupación se intensifica de cara a junio, cuando las empresas deben afrontar el pago del medio aguinaldo. “Estamos rogando que no llegue junio, porque ya estamos viendo cómo hacer para pagar los sueldos ahora”, sostuvo.

El titular de la Cámara aseguró que la situación es transversal a todo el sector: “No hay nadie que diga que está mejor. Todos estamos en la misma realidad, tratando de ver qué medidas tomar”.

Si bien desde el comercio impulsaron estrategias internas como rebajas de precios y ajustes operativos, Herrera insistió en la necesidad de un acompañamiento estatal. Denunció que en algunos casos la carga impositiva puede representar hasta el 50% del valor de los productos.

En paralelo, destacó iniciativas como los planes de financiación en cuotas sin interés impulsados junto al Banco Nación, orientados a estimular el consumo. Sin embargo, advirtió sobre la importancia de la educación financiera de los consumidores para evitar sobreendeudamiento.

Tenemos que asumir que estamos ante una emergencia real. Es momento de sentarse en una mesa entre el sector público y privado para definir medidas concretas”, concluyó.