La apertura de sesiones de la Convención Municipal de Salta llegó con polémica. Una de las representantes electas por La Libertad Avanza aseguró haberse enterado “de una forma que no debía” de que había sido expulsada del bloque, pese a haber llegado a la convención como parte de esa fuerza política.

La convencional, Estela Méndez, obtuvo su banca en las últimas elecciones, en las que La Libertad Avanza logró 12 lugares dentro del cuerpo constituyente. Sin embargo, su situación interna cambió tras denunciar a su expareja —también dirigente libertario y concejal— por hechos de violencia y abuso, una causa que derivó en su expulsión del Concejo Deliberante. A pesar de ello, el edil volvió a asumir en diciembre luego de haber sido reelecto.

Mientras tanto, Méndez inició ayer sus tareas legislativas, pero fuera del bloque libertario y sin haber tomado esa decisión por voluntad propia, según afirmó públicamente. La situación abrió interrogantes sobre el funcionamiento interno del espacio y sobre los criterios utilizados para definir la integración del bloque mayoritario dentro de la convención.

El episodio se suma a un clima político ya tenso en el inicio del proceso de reforma de la Carta Orgánica, donde las diferencias internas y las disputas por el control del cuerpo comienzan a hacerse visibles desde la primera sesión.