Sería un valioso cargamento para la isla que padece el cerco de petróleo impuesto por la Administración del presidente Donald Trump.

El petrolero ruso ‘Anatoly Kolodkin’ llegó este miércoles al Caribe y posiblemente se dirige hacia Cuba, donde podría entregar cientos de miles de barriles de crudo. Se espera que llegue a su destino este jueves (26 de marzo). Así lo informo France 24.
Washington preferiría evitar un enfrentamiento con un buque ruso en su esfera de influencia.
¿Dónde llegaría? Cuando zarpó del puerto ruso de Primorsk, en el mar Báltico el 8 de marzo, el petrolero ruso ‘Anatoly Kolodkin’ indicó como destino “Atlantis”; lo que, según el sitio web MarineTraffic, se referiría a un puerto deportivo de Boston -una ciudad costera de Estados Unidos-.
Pero según los datos proporcionados por los sitios web que rastrean el tráfico marítimo, se ha hecho difícil localizarlo (aunque se sabe que ha atracado en aguas venezolanas). También, es difícil creer que realmente pueda llegar a un puerto norteamericano ya que la idea de una entrega de petróleo ruso a Estados Unidos parece descabellada. Sobre todo porque el petrolero ‘Anatoly Kolodkin’ aparece en las listas de sanciones estadounidenses a los buques señalados de ser utilizados por Rusia para eludir las sanciones internacionales.
Petrolero ruso contra el bloqueo estadounidense
Una hipótesis más creíble, a ojos de los numerosos observadores que siguen las vicisitudes de este petrolero, sería que intentara entregar su petróleo a Cuba.
El petrolero ruso ‘Anatoly Kolodkin’ podría llegar a las costas cubanas con su cargamento de 730.000 barriles de crudo.
De hecho, su trayectoria sugiere que podría estar en camino hacia el puerto de Matanzas en la costa norte de la isla. Al menos esa es la última estimación de los especialistas en análisis de datos abiertos el miércoles. Anteriormente, varios medios de comunicación -incluida la agencia Reuters- habían especulado sobre un cambio de destino de última hora hacia Trinidad y Tobago o Venezuela.
Si la travesía del ‘Anatoly Kolodkin’ se sigue tan de cerca es porque la hipótesis de un envío de petróleo ruso a Cuba podría constituir “un serio desafío a la hegemonía que reclama EEUU sobre lo que ellos llaman el hemisferio occidental”, explica Yevgeniy Golovchenko (especialista en seguridad internacional y comunicación política de la Universidad de Copenhague que además trabaja en el análisis de la “flota fantasma” rusa, esos petroleros utilizados por Rusia para eludir las sanciones internacionales).
Un solo buque sería, así, capaz de frustrar los planes de Washington para el hemisferio occidental. De hecho, desde la captura estadounidense del líder venezolano Nicolás Maduro en enero, Cuba se ha convertido en la nueva obsesión de Donald Trump en la región.
El presidente estadounidense no oculta que sueña con derrocar al régimen castrista que lleva sesenta años en el poder en la isla y el petróleo es un arma fundamental en su estrategia. EEUU ha establecido un bloqueo sobre los envíos de oro negro a Cuba con la esperanza de hacer que el Gobierno se derrumbe bajo el peso de las dificultades económicas y energéticas.









