El economista y profesor universitario Marcelo Ramal analizó la coyuntura económica argentina en el inicio de 2026 y advirtió que el país ingresó en un nuevo esquema inflacionario estructural, impulsado por el régimen cambiario implementado por el Gobierno y agravado por la recesión. Además, alertó sobre las consecuencias geopolíticas del alineamiento argentino con Estados Unidos tras la intervención norteamericana en Venezuela.

Un sistema que “retroalimenta la inflación”

Ramal señaló que la inflación de diciembre —que las consultoras estiman entre 2% y 2,5%— confirma una tendencia ascendente que se viene consolidando desde mediados de 2025. Según explicó, el nuevo régimen cambiario, que ajusta el tipo de cambio según la inflación del mes anterior, genera un círculo vicioso.

Para el economista, este mecanismo instala un escenario de devaluación constante y precios en aumento, sin que los ingresos de la población acompañen ese ritmo. Ramal remarcó que los salarios quedaron muy por detrás de la inflación acumulada del año, que rondará el 30%.

Inflación en medio de una recesión: un fenómeno “particularmente grave”

Uno de los puntos más críticos del análisis de Ramal es la coexistencia de inflación creciente con una economía en retroceso.

Para Ramal, la combinación de recesión profunda e inflación sostenida anticipa un deterioro mayor en el poder adquisitivo de trabajadores, jubilados y sectores de ingresos fijos.

Nueva metodología del INDEC: ¿transparencia o ajuste político?

Consultado sobre el cambio metodológico que el INDEC aplicará desde enero, Ramal consideró que la modificación se inscribe en el nuevo esquema económico. Además, advirtió que la quita de subsidios y el aumento de tarifas presionarán aún más sobre el costo de vida en los próximos meses.

Venezuela y Estados Unidos: “una recolonización económica y energética”

Ramal también analizó el impacto regional de la intervención estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, calificando el hecho como un punto de inflexión geopolítico.

Según explicó, el manejo norteamericano de los ingresos petroleros implica que Washington decidirá qué deudas se pagan y qué importaciones se autorizan, afectando directamente a países como China, uno de los principales acreedores venezolanos.

El rol de Argentina: alineamiento total y riesgos económicos

Ramal sostuvo que el alineamiento del Gobierno argentino con Estados Unidos busca respaldo político para evitar un nuevo default, luego de que el país recurriera a préstamos de corto plazo para cumplir vencimientos recientes.
Sin embargo, advirtió que una eventual baja internacional del precio del petróleo —producto del aumento de la oferta venezolana— podría perjudicar proyectos como Vaca Muerta, al enfrentar costos más altos que sus competidores.

Para Marcelo Ramal, Argentina enfrenta un escenario económico delicado, marcado por inflación creciente, recesión profunda y un esquema cambiario que amplifica los desequilibrios. En el plano internacional, considera que la nueva política estadounidense en Venezuela reconfigura el mapa energético y financiero de la región, con consecuencias directas para el país.

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