CEPRIDIASA (Centros Privados de Diálisis de Salta) declara el estado de alerta sanitaria y exige medidas urgentes, concretas y sostenibles que garanticen la continuidad de las prestaciones en resguardo de la vida de los pacientes.

La Comisión directiva de los centros Privados de Diálisis de Salta (CEPRIDIASA) informó que la situación de los centros privados de diálisis en la provincia ha alcanzado un nivel crítico, comprometiendo la continuidad de tratamientos vitales para cientos de pacientes.

La problemática fue expuesta formalmente la semana pasada ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la provincia, donde se presentó documentación que acredita el impacto directo de esta crisis en el sistema de atención.

Dentro de lo expuesto, se comunicó que con fecha 13 de marzo los centros prestadores -entre ellos: RENNIUS S.A., CEDISA S.R.L. y Centro INISA S.A.- advirtieron al Ministerio de Salud sobre la imposibilidad de sostener tratamientos y traslados de pacientes con cobertura estatal; debido al prolongado atraso en los pagos.

La situación es clara. Se ha vuelto insostenible garantizar la atención con la calidad requerida y, de continuar así, la prestación del servicio se tornará inviable.

De hecho, los centros ya se ven obligados a derivar pacientes al Hospital Dr. Arturo Oñativia en un intento de contener una crisis que ya es concreta.

Durante la reunión, la presidenta de la Comisión de Salud -Dra. Laura Cartuccia- expresó su profunda preocupación y fue contundente: «lo que está en riesgo no es solo el funcionamiento de los centros, sino la vida de los pacientes». Alertó además sobre el antecedente del cierre del centro de diálisis en General Güemes, que podría repetirse.

El presidente de CEPRIDIASA (Dr. Mario Espeche) junto a la vicepresidenta (la Dra. Nora Marchetta) y el tesorero (Lic. Roberto Turco) reiteraron la necesidad de una intervención urgente del Estado provincial ante una deuda acumulada que compromete directamente la continuidad de los tratamientos.

El sistema ya muestra signos de quiebre. Pacientes de zonas alejadas, como Pluma de Pato, dependen de esta red para acceder a un tratamiento esencial tres veces por semana; sin alternativas en el sistema público.

Desde CEPRIDIASA exigen al gobierno provincial medidas urgentes, concretas y sostenibles que garanticen la continuidad de las prestaciones y resguarden la vida de los pacientes.