Las uniones industriales del Norte Grande llevaron su preocupación al plano político y presentaron un manifiesto ante el PARLANOA, en el que advirtieron sobre la gravedad de la crisis productiva regional y reclamaron medidas urgentes. El documento fue expuesto en Tucumán y planteó la necesidad de avanzar en una ley de emergencia para el sector.

El texto, firmado por referentes fabriles del NOA y NEA, describe un escenario crítico. Según señalaron, la actividad industrial registró una caída interanual del 8,7% y un retroceso acumulado del 6% en el primer trimestre del año, reflejando un deterioro sostenido.

En ese contexto, el mensaje fue contundente: “En este contexto, no venimos a pedir prebendas; venimos a declarar al sector industrial en estado de emergencia”. Además, remarcaron que la situación en el Norte Grande es aún más compleja debido a su menor diversificación productiva, lo que implica que el cierre de industrias puede traducirse en pérdidas irreversibles para la economía regional.

El documento también advierte que la crisis impacta más allá del sector empresarial, afectando el empleo formal, la recaudación y los recursos públicos. Por ello, el reclamo buscó instalarse como un problema estructural que requiere respuestas integrales, incluyendo la eliminación de trabas logísticas, la revisión de cargas impositivas y la suspensión de ejecuciones fiscales.

Finalmente, las entidades propusieron la creación de una comisión específica para elaborar una ley de emergencia industrial y la conformación de una mesa de trabajo permanente entre legisladores y representantes del sector. “Sin la adopción de decisiones políticas de carácter estructural, el proceso de deterioro continuará profundizándose”, advirtieron, y concluyeron: “Sin industria no hay Nación. Sin industria no hay Región”.