El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este jueves el dato de inflación correspondiente a mayo, en una jornada seguida de cerca por el Gobierno, los mercados y distintos sectores económicos. Las expectativas oficiales y privadas coinciden en que el índice volvería a mostrar una desaceleración respecto de abril y podría ubicarse por debajo del 2,5%, consolidando la tendencia descendente observada durante los últimos meses.
Las principales consultoras económicas estiman que la inflación de mayo se ubicará entre el 2,1% y el 2,5%, con un consenso cercano al 2,3%. De confirmarse esas proyecciones, el dato sería inferior al 2,6% registrado en abril y representaría una nueva señal positiva para el equipo económico encabezado por Luis Caputo.
Entre los factores que explican la desaceleración aparecen la estabilidad cambiaria, una menor presión de los precios regulados y aumentos más moderados en combustibles y servicios. Además, algunos rubros como alimentos mostraron una evolución más contenida en comparación con meses anteriores, contribuyendo a moderar el índice general.
Desde el Gobierno consideran que una inflación por debajo del 2,5% fortalecería el discurso oficial sobre el proceso de desinflación y respaldaría las medidas económicas implementadas desde el inicio de la gestión. El propio presidente Javier Milei y el ministro Caputo manifestaron en distintas oportunidades su confianza en que los indicadores continúen mejorando durante el segundo semestre.
Sin embargo, distintos analistas advierten que, aunque la inflación muestra una tendencia descendente, todavía se mantiene en niveles elevados para los estándares internacionales. También señalan que uno de los desafíos pendientes será consolidar la recuperación de los ingresos y del consumo mientras continúa el proceso de estabilización económica.
La publicación del dato será uno de los acontecimientos económicos más relevantes de la semana y servirá para medir el impacto de las políticas oficiales sobre la evolución de los precios, además de influir en futuras decisiones vinculadas a salarios, jubilaciones y actividad económica.










