El secretario general de la UTA Salta, Pedro Cruz, afirmó que el acuerdo entre SAETA y las empresas es una solución temporal. Advirtió sobre el impacto de la quita de subsidios nacionales y planteó la necesidad de adecuar el servicio a la demanda actual.

La crisis que atraviesa el sistema de transporte público en Salta continúa generando preocupación entre empresarios, trabajadores y usuarios. En este contexto, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Salta, Pedro Cruz, sostuvo que es necesario revisar el esquema de gratuidades vigente y avanzar en una reestructuración integral del servicio.

El dirigente gremial calificó como un «parche» el acuerdo alcanzado entre SAETA y las empresas prestatarias que permitió restablecer el servicio nocturno luego de tres jornadas de suspensión, una medida que afectó a miles de usuarios del área metropolitana.

Según explicó Cruz, la situación actual es consecuencia directa de la eliminación de los subsidios nacionales al transporte del interior, recursos que históricamente permitieron sostener tarifas accesibles y diversos beneficios para los pasajeros.

«Los salteños se acostumbraron a un sistema con gratuidades y subsidios. Sin esos fondos, resulta imposible mantener el mismo esquema de funcionamiento», expresó.

Impacto de las aplicaciones de transporte

El titular de la UTA también cuestionó el crecimiento de plataformas de transporte como Uber y Didi, al considerar que la expansión de estas aplicaciones impactó negativamente sobre el sistema tradicional.

Según señaló, la habilitación de una gran cantidad de conductores generó una caída en la demanda de taxis, remises y, en menor medida, del transporte público de pasajeros.

Revisar beneficios y adecuar el servicio

Frente al descenso en la cantidad de boletos vendidos durante los últimos años, Cruz coincidió con autoridades de SAETA en la necesidad de analizar el esquema de gratuidades.

«Hay que revisar todo el sistema, garantizar los beneficios a quienes realmente los necesitan y adecuar el servicio a la demanda actual», afirmó.

No obstante, aclaró que, pese a la baja en la cantidad de pasajeros, los colectivos continúan registrando una importante ocupación en distintos horarios.

Preocupación por las fuentes laborales

Desde el gremio también manifestaron preocupación por el impacto que una eventual reducción de frecuencias podría tener sobre los trabajadores del sector.

Cruz explicó que la eliminación de servicios implica menos horas de trabajo y una reducción en las horas extras para muchos choferes, aunque destacó que hasta el momento las fuentes laborales se mantienen.

Proponen una mesa de trabajo

Ante el escenario actual, la UTA propuso la conformación de una mesa de diálogo integrada por SAETA, la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) y representantes sindicales para diseñar una estrategia de largo plazo.

El objetivo, según explicó el dirigente, es encontrar soluciones que permitan garantizar la sustentabilidad del sistema sin afectar a los usuarios ni a los trabajadores, en medio de un contexto económico cada vez más complejo.