La investigación judicial sobre el patrimonio y las operaciones inmobiliarias del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ingresa hoy en una etapa decisiva, cuando comiencen a declarar bajo juramento de verdad las mujeres identificadas como acreedoras de hipotecas sobre dos departamentos del funcionario.
Se trata de operaciones que se analizan en la investigación del fiscal federal Gerardo Pollicita por el supuesto enriquecimiento ilícito de Adorni. Están citadas como testigos Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio para las 9 y las 11 de hoy.
Son madre e hija y figuran como prestamistas de 100.000 dólares al jefe de Gabinete, quien puso como garantía una hipoteca sobre su primer departamento en la calle Asamblea, en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El jueves último y a pedido de Pollicita, el juez federal Ariel Lijo, a cargo del caso, levantó el secreto fiscal sobre ambas.
El miércoles le tocará a las otras dos testigos. Se trata de las jubiladas, Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo, quienes le vendieron a Adorni su nuevo departamento en Caballito, sin desprenderse del anterior. El funcionario escrituró con hipoteca entre privados, les pagó 30 mil dólares y quedó debiendo 200 mil a saldar en noviembre próximo, sin intereses. A ambas también se les levantó el secreto fiscal.
El fiscal notificó a las vendedoras de la calle Miró que, en el momento de su comparecencia ante el tribunal, deberán presentarse preparadas para permitir el acceso al contenido de sus teléfonos celulares, lo que abarca mensajes, audios, correos electrónicos, imágenes y registros de llamadas relacionados con las operaciones bajo investigación.
Además, se solicitó a ARCA información sobre la situación fiscal, patrimonial y económica de las cuatro testigos, con el fin de determinar si cuentan con recursos suficientes para respaldar los “mutuos, créditos y/o garantías hipotecarias” identificados en la documentación del expediente.
Adorni obtuvo un préstamo por 100.000 dólares que fue aportado en un 85% por la comisario retirada de la Policía Federal Graciela Molina y en un 15% por su hija, también integrante de la fuerza, Victoria Cancio. La devolución habría sido pactada a dos años, con una tasa de interés del 11% anual y pagos mensuales, según consta en la escritura de hipoteca del departamento de Parque Chacabuco.
La hipoteca, formalizada en noviembre de 2024, quedó garantizada por la propiedad, que figura a nombre de Adorni y su esposa y ese dinero se habría usado para comprar una casa en un club privado en Exaltación de la Cruz en noviembre de 2024.
En la última declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción, el jefe de Gabinete detalló una deuda de43.860.000 pesos con Molina de Cancio y otra de 7.740.000 pesos con Cancio, ambas garantizadas con el inmueble de Asamblea. LaFiscalía ahora busca contrastar ese dato con la trazabilidad real de los fondos.











