Un terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el sur de Filipinas este lunes causó la muerte de al menos 31 personas, tras derrumbar edificios y provocar alertas de tsunami en toda la región. Las autoridades filipinas indicaron que hay al menos 12 desaparecidos y 34 heridos.

El sismo marítimo afectó directamente el sur de General Santos, una ciudad de unos 720 000 habitantes, donde al menos nueve personas perdieron la vida. El aeropuerto de General Santos fue cerrado hasta nuevo aviso.

Una serie de fuertes réplicas volvió a impactar la zona unas dos horas después del primer sismo, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos. La más fuerte registró una magnitud 6,5. Las autoridades filipinas instaron a la población de las regiones costeras afectadas a desplazarse a terrenos más elevados, ante la posibilidad de que se produzcan olas gigantes.